¿Te va a reemplazar la AI? ¡Depende!
TL;DR: Que te reemplace o no la IA depende exclusivamente de las decisiones que tomes a partir de ahora. Yo no puedo sugerirte nada en particular, porque cada caso es único, pero puedo ayudarte a comprender los cambios que están ocurriendo para que tomes decisiones con sustento.
Capítulo 1: No sos vos, es tu rol
Para que una empresa funcione, se necesita que miles de tareas se realicen diariamente. Además, muchas de estas tareas dependen unas de otras, o deben ejecutarse condicionalmente según las circunstancias.
Lo más efectivo para que esto suceda es agrupar tareas similares o que deben ejecutarse de forma secuencial y/o condicional y asignárselas a una persona, o a un grupo de ellas.
Muchas de esas tareas son tan comunes en las empresas que incluso se las ha agrupado y se les ha puesto un nombre común, como por ejemplo: atención al cliente, marketing, desarrollo de software, contaduría, etc.
Incluso en compañías de gran tamaño, hay áreas completas destinadas a gestionar tareas afines con una estructura jerárquica interna como presidentes, gerentes, encargados, etc.
Esto que parece súper obvio e intuitivo es la base fundamental del cambio que estamos viviendo y te recomiendo dedicar unos minutos a pensar en casos que conozcas, identificar en qué área y rol estás hoy y algunos ejemplos que conozcas en empresas grandes y pequeñas.
Capítulo 2: La información
El manejo de grandes cantidades de información o datos, ya sea para moverlos de forma ordenada de un punto a otro, organizarlos y derivarlos a quienes los necesitan o simplemente accionar sobre ellos, es una tarea increíblemente compleja para las personas.
Gestionar enormes cantidades de datos sin mezclarlos, perderlos o cometer errores requiere de perfiles altamente entrenados y/o con muchos años de experiencia en tareas del estilo.
Las personas que realizan este tipo de tareas tienen roles como programadores, contadores, analistas de datos, redactores, auditores, especialistas en marketing digital y suelen ser difíciles de entrenar y reemplazar, por lo que habitualmente se les paga un mejor salario que la media.
Capítulo 3: La disrupción
Todo lo que describí antes y tuviste la gentileza de leer era pre-AI.
Toda esa jerarquía, roles e individuos encargados de esas tareas han volado por los aires desde que apareció “esta herramienta” capaz de manejar, ordenar, resumir, direccionar, transformar y realizar casi cualquier tarea que involucre datos, en el tiempo que vos tardás en prepararte el primer café del día.
Capítulo 4: Desprevenidos
Esta nueva “herramienta” apareció casi de la nada, sin un manual de uso y disponible para todo el mundo en simultáneo.
Este cambio tan disruptivo provocó un desorden y una serie de malas decisiones iniciales porque nos tomó a todos desprevenidos y sin un plan de acción claro al que apegarnos.
Capítulo 5: El tiempo
Nunca fuimos buenos estimando el tiempo que lleva realizar las tareas complejas; además de ello, la procrastinación es parte de nuestro ADN.
Es por ello que muy pocos proyectos grandes o complejos terminan a tiempo, en forma y dentro del presupuesto designado.
Voy a poner como ejemplo la programación, que es de lo que entiendo un poco más. Lo que hace 3 años, pre-AI, me llevaba más de un mes de diseño y desarrollo, hoy lo puedo hacer en un día (procrastinación incluida), y con mejor calidad.
Y para los que no estén al tanto, programar no se trata de otra cosa que gestionar enormes cantidades de información, como lo es el marketing, las finanzas, la gestión de clientes y proveedores, etc.
Capítulo 6: Los errores no forzados
Aquí simplemente voy a enumerar los errores más comunes que las empresas y personas han cometido pos-AI:
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Mantener las mismas estructuras, personas y procesos cuando hoy hay una herramienta capaz de hacer lo que hacía un área completa.
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Despedir personas solo porque hoy hay una herramienta capaz de hacer lo que hacía un área completa.
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No hacer ningún cambio en aquellas áreas en donde hoy pueden usar una herramienta capaz de hacer lo que hacía un área completa.
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Forzar a usar dicha herramienta a punta de látigo, esperando que mágicamente surja productividad de esa decisión absurda.
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Medir la productividad de un repartidor de pizzas por la cantidad de combustible que gasta, o a una persona detrás de un escritorio por la cantidad de tokens, que es prácticamente lo mismo.
Capítulo 7: La pantalla
Voy a ser honesto y directo en este punto: si tu día laboral transcurre la mayor parte del tiempo frente a una pantalla, estás en problemas, sin importar lo que hagas ni tu posición en la jerarquía organizacional. Hoy nadie está completamente a salvo.
Si tu rol requiere gestionar información detrás de una pantalla, sea cual sea el trabajo digital que hagas, hoy es absolutamente automatizable o realizable por la IA o algún proceso que la incluya, casi sin excepciones. Y si aún no ha pasado, es solo por una cuestión de tiempo y de presupuesto, pero da por hecho que va a aparecer una herramienta que haga tu trabajo mucho mejor que vos y en una fracción del tiempo, sin enfermedades ni vacaciones.
Capítulo 8: ¿Qué hacer pos-AI?
¿De verdad pensás que tengo la respuesta?
No, amigo, no la hay, o al menos yo no la conozco; pero hay algunas ideas sueltas que he podido validar y son mejores que arrodillarse y llorar, y te las dejo a cambio de que compartas este artículo:
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Tu rol: el título que justifica tu salario en relación con otros prácticamente ha desaparecido o está a punto de hacerlo. Y se entiende más fácil si pensás que el rol es el nombre que se le da a un conjunto de tareas y responsabilidades que hoy pueden automatizarse y ser absorbidas por otro proceso o persona.
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Tu expertise: tu trabajo, de una u otra manera, va a cambiar y no hay nadie mejor que vos para liderar ese cambio. Sé vos quien haga obsoleto tu rol.
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Estás solo: no hay ningún héroe en esta peli que venga a salvarnos; todos estamos en la misma y frágil situación, y no queda otra que nosotros, que somos quienes más entendemos nuestras responsabilidades laborales, seamos quienes decidamos qué tareas le vamos a delegar a la IA.
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Fue ayer: aquí voy a ser incluso más directo que en el resto del artículo; si lo que acabás de leer te parece novedoso o no te has puesto a pensarlo aún, es porque estás bastante atrasado. Tenés que apurar el ritmo desde ahora y hacer el esfuerzo necesario para ponerte al frente de este cambio; ese es el lugar más seguro hoy en día.
¿Te va a reemplazar la IA? ¡Depende!
